Hereda bienes, no problemas

Heredemos bienes no problemas, veámoslo como un acto de amor.

¿Cuántas veces no hemos escuchado o visto de familias muy felices que se desintegran cuando tienen que ver cómo se van a distribuir los bienes de la herencia?

Y aunque parezca algo muy frío y calculador, deberíamos considerar el hacer un testamento y dejar todos nuestras cosas en orden como un acto de amor.

Y es que mucha gente no hace un testamento porque piensa que si lo hace es como si estuviera firmando su sentencia de muerte. No es así, y es menos complejo de lo que parece.

Primero hay que considerar que existe el mes del testamento en que los testamento, en el que ir con un notario para esto es muchísimo  más barato.  Y si bien existen distintos tipos de testamento y no forzosamente requerirías un notario para ello, la mejor opción no deja de ser la del notario. A este tipo de testamento se le conoce como testamento público abierto. No porque se vaya a publicar en el periódico, sino porque la persona expresa de viva voz ante el notario, cuál es su última voluntad en relación a sus bienes.

El notario al ser un fedatario publico acredita al transcribirlo en un folio notarial que lo que está ahí escrito es verdad y que fue realmente lo que dijo el testador y éste documento se inscribe en el registro público de la propiedad. De esta manera, en el momento que sea requerido se podría conocer cuál fue la voluntad del testador.

¿Última voluntad? ¿Y si después de ser mi testamento cambió de opinión?

Lo que vale siempre va a ser lo último que se haya dicho. Si ya hiciste tu testamento y después cambiaste de opinión y consideras que Chanito ya no se merece la totalidad de tus bienes y prefieres dejárselo a tus gatos puedes volver a hacer tu testamento y el nuevo testamento anula al anterior.

Certificado del uso de facultades mentales

Ahora si el testador es una persona ya de edad muy avanzada es muy probable que notario te pida un certificado por alguna institución de salud pública donde se acredite qué quién va a estar quién va ser el testamento se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales.

¿Y si no hay testamento?

La diferencia entre hacer o no un testamento implica años y mucho dinero de diferencia.  Cuando el testamento se hace ante notario público en el momento en que la persona en que el testador fallece pues los herederos lo único que tienen que hacer es acudir ante la notaría  y llevar todo el procedimiento sucesorio testamentario. Es mucho más rápido y es más fácil.

Cuando no se sabe si el testador tuvo o no  testamento la situación se complica. Se tendrá que llevar a cabo un juicio ante el juzgado familiar. Si hay testamento pero los herederos o alguna de persona, que cree que tiene derecho a heredar, considera que ese testamento es falso o que la persona no estaba en pleno uso de sus facultades mentales o que hubo un testamento posterior puede impugnarlo y entonces también se llevaría en el juzgado familiar.

Este proceso es mucho más lento, implica contratar un abogado y por supuesto si hay conflicto de intereses con mayor razón. Y entonces un procedimiento que podía haber sido algo ágil y armonioso para todos, puede llevar meses o incluso años y ser mucho más caro.

Cómo corolario te diría que no dejes pasar el mes del testamento, que es septiembre, dónde los notarios bajan sus costos para que la ciudadanía se  anime a plasmar por escrito su última voluntad y así en vez de heredar problemas heredas bienes.


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