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¿Nos confinamos tarde y reabrimos pronto?

Para ver con claridad el comportamiento de la pandemia de Covid-19 en México vale la pena desagregar los datos, estado por estado, y así entender por qué, tras cuatro meses y medio, los casos confirmados y fallecimientos siguen creciendo.

La clave está en que los procesos no han sido en sincronía. 

Supongamos que tenemos tres países distintos.

Uno, el país del Valle de México, conformado por la Ciudad de México y el Estado de México.

Otro, es el país formado por los siguientes 8 estados con mayor población.

Y el tercer país está conformado con el resto de las 22 entidades federativas. 

La epidemia en país del Valle de México

Una epidemia, quizás la más grande, ha sido en la megalópolis: la Zona Metropolitana del Valle de México. 

El Estado de México y la Ciudad de México suman una población de 26 millones 446 mil 435 personas. 

En estos dos estados, han ocurrido 100,867 casos de Covid-19 desde el inicio de la epidemia. 

En su curva epidémica se aprecia un periodo de crecimiento acelerado entre el 13 de abril y el 18 de mayo. 

Curva Epidémica de la Ciudad de México y el Estado de México

Entre mayo y junio la epidemia siguió creciendo pero a una velocidad menor. El pico de esta meseta habría llegado el 8 de junio de 2020. 

A partir de entonces comenzó una lenta tendencia de declinación: los casos del 8 de julio (1,061) son prácticamente la mitad de los que hubo el 8 de junio (1,983).

El segundo país, los 8 estados más poblados

Un segundo país en México serían los 8 estados más poblados después del Valle de México: Veracruz, Jalisco, Puebla, Guanajuato, Chiapas, Nuevo León, Michoacán y Oaxaca. 

Aquí habitan 50 millones 91 mil 695 personas. Este país ha presentado 80 mil 769 casos positivos del nuevo Coronavirus en cuatro meses y medio de epidemia. 

La curva parecía ir plana hasta el 11 de mayo. Comenzó a crecer un mes después que la del país del Valle de México.

Prácticamente mayo y junio fueron de ascenso, hasta llegar a un pico el día 22 de junio. 

En la última semana de junio y en lo que va de julio, se aprecia una meseta, si acaso una ligero descenso en el número de casos positivos de Covid-19. 

El tercer país, los 22 estados restantes

En el país de los 22 estados restantes, de Aguascalientes a Zacatecas, viven 51 millones 254 mil 156 personas. 

Aquí han ocurrido la mayor parte de los contagios, aunque no se llevan las primeras planas de los medios nacionales porque no son la capital del país llamado México. 

Desde el 27 de febrero al 13 de julio han ocurrido 122 mil 799 casos confirmados de Covid-19.

Su transmisión fue moderada hasta la primera semana de mayo, justo antes del día de la madre. 

Aquí el pico parece haber llegado el 29 de junio; aún es pronto para identificar una tendencia clara de descenso por los retrasos en los laboratorios.

Epidemias a distinto tiempo ¿confinamientos simultáneos? 

Aún con esta agrupación arbitraria de estados, es evidente que la epidemia ha tenido comportamientos distintos según la región geográfica. 

Con esta evidencia me surge la duda si era pertinente hacer un confinamiento nacional como la Jornada Nacional de Sana Distancia, que duró del 23 marzo al 30 mayo. 

¿Hubiera sido mejor hacer confinamientos escalonados por estados y regiones según se fuera presentando a partir de cierto número de casos al día? 

Así, estados que entraron a la epidemia después podrían haber pasado algunos días con ciertas libertades de movilidad antes de la suspensión de actividades. 

Si se hubiera optado por ese camino, sin duda sería una medida sumamente criticada.

Con la fecha nacional del 23 de marzo hubo quienes urgían a un cierre total aún cuando en sus estados no había casos confirmados. 

Hubo estados que anticiparon los cierres algunos días y son los que ahora tienen mayor transmisión… aún con las largas cuarentenas.

¿Fue un error comenzar las aperturas escalonadas en junio con el esquema de los semáforos? 

La respuesta fácil es decir que sí, pero hay que poner en contexto que ya llevábamos dos meses y medio de confinamiento, lo cual es especialmente difícil para todos aquellos en la economía informal, que son la mayoría de la Población Económicamente Activa. 

Solo basta recordar que ante el Instituto Mexicano del Seguro Social hay, al mes de junio, poco más de 19 millones de personas registradas, que no son ni la mitad de los 57 millones que integran la Población Económicamente Activa. 

Si al 29 de junio, parece que por fin, hemos llegado a la mitad de la epidemia, hay que reforzar el ánimo, la paciencia y disciplina para un descenso que puede ser igual de largo, hasta noviembre. 

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Gabriel Morales López

Periodista por la UAQ. Master en Periodismo por El Mundo y Universidad San Pablo CEU, becario de la Fundación Carolina 2005-2006. Colaborador en Imagen Querétaro, 94.7 FM.

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