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Megadeth se presentaba al mundo hace 35 años.

El metal es un género musical que por norma ha remado a contracorriente. Se tienen muchos prejuicios alrededor, más si nos detenemos un poco, se podrán desmentir varios de ellos.

Uno de los más recurrentes es que se trata de música “sin chiste”, que consta de guitarrazos, tamborazos y que “cualquiera puede tocarlo”. Falso. Se requiere, además de técnica y destreza, de una gran condición física. Por ejemplo, los bateristas tocan sin cesar y no pueden equivocarse pues son la base de cada una de las canciones. Los arreglos de guitarra y bajo son intrincados, que exigen mucho de quien los interpreta.

Un ejemplo de buena ejecución musical es audible en Killing Is My Business… and Business Is Good! que cumple 35 años y es producto del legendario grupo Megadeth. Se trata ni más ni menos que del disco debut de la banda que salió a la venta el 12 de junio de 1985. Se cataloga como trash metal y tiene una gran importancia en el género.

Megadeth, se sabe, debe su existencia a Dave Mustaine, quien era el guitarrista de Metallica y quien fue despedido por su mala conducta y abuso del alcohol. Cuando retomó su carrera, formó Megadeth junto con el bajista David Ellefson en 1983. Para esta producción contaron también con Chris Polland en la guitarra y Gar Samuelson en la batería.

El ritmo frenético de la banda californiana les otorgó identidad y de inmediato llamaron la atención de la gente. La producción debut ganó reconocimiento y desde sus primeros acordes podemos escuchar algo distinto. El primer track consta de dos partes y se titula “Last Rites/Loved to Deth”. El minuto inicial consta de un tributo a Johann Sebastian Bach y su Tocata y fuga en re menor, compuesta para órgano. En cuanto inicia la segunda parte, “Loved to Deth”, sabemos a lo que nos habremos de enfrentar durante el resto de las 8 canciones y su poco más de media hora de duración.

La influencias temáticas son variadas y se dice que van desde el humor de Monty Python y El cáliz sagrado hasta el ocultismo, pasando por los comics de The Punisher (sin embargo, el disco se grabó y salió a la venta antes que la primer miniserie del vigilante de Marvel, pues el comic llegó a las tiendas el 8 de octubre del 85 –y constó de 5 partes-. Esto no necesariamente niega el hecho, pues el personaje era conocido desde 1974, año de su debut en Amazing Spider-Man #129).

Los grupos “pesados” se pusieron de moda en los 80’s, contrastando con el pop fuertemente influenciado de lo electrónico y lo sintético. El metal, el trash y otros géneros, si bien usaban instrumentos eléctricos, dependían menos de las programaciones. Uno que otro se aventuró a introducir sintetizadores en sus composiciones generando sentimientos encontrados.

Grupos como Metallica, Anthrax y Slayer coincidieron en su llegada, mientras que Megadeth tardó un poco más en debutar con un disco. La música de estos era más dura que incluso la de grupos como Van Halen, Mötley Crue, Def Leppard y Ratt, entre otras, que eran más del tipo de hard rock y que tuvieron cierta tendencia de entrar a las listas de popularidad con las famosas “power ballads”, baladas románticas que distaban de su estilo habitual.

Killing Is My Business… and Business Is Good! Es uno de esos materiales que se distinguen por ser un excelente debut y que tiene el estilo e identidad perfectamente definido. El disco estreno de Megadeth cumple 35 años de haber llegado al mundo en 2020.

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Iñigo Pérez

Casi 25 años en medios de comunicación, fanático del comic (desde antes de que fueran "cool"), de la música (desde cuando escucharla caminando por la calle era todo un lujo), de la televisión y del cine (desde que, para poder ver tu película favorita, tenías que grabarla de la tele con pedacitos de comerciales de Gansito o Lili Ledy).

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