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X-Men. 20 años de la invasión mutante.

El 12 de julio del año 2000 se llevó a cabo la premiere de la película X-Men en la Isla Ellis de New York en los Estados Unidos. El mítico lugar tiene significado ya que era ahí donde llegaban los migrantes del continente europeo que buscaban una nueva vida a finales del siglo XIX e inicios del XX. Para el filme también es relevante pues es en dicho lugar donde tiene su clímax. Además, es en el mencionado islote donde se encuentra la efigie diseñada por el arquitecto francés Gustav Eiffel y se conoce como Estatua de la Libertad, misma que fue un regalo del pueblo francés al estadounidense.

El hecho de incluir lugares reales fue importante tanto para la franquicia de cine, como lo ha sido para el comic mismo. Cuando surge Marvel en los 60’s, las historia comienzan a efectuarse en lugares existentes, así como tratar problemáticas reales. En el caso de X-Men es uno de sus puntos característicos: la desigualdad y el racismo, la discriminación.

El 14 de julio, X-Men se estrenó propiamente en los cines de Estados Unidos. En México, su llegada fue el 11 de agosto del 2000. El evento representaría todo un suceso que dio cabida a más producciones basadas en comics, un hecho que no era común.

Las películas de superhéroes han existido desde los años 40. Si bien esa década registró uno de sus mayores auges, se consideraban seriales para niños, tal los comics, y no para tomarse muy en serio. Décadas después, hubo grandes destellos, como Superman de 1978, Batman de 1989, Dick Tracy de 1990 y The Mask de 1994. Más no se generó una corriente en sí. Esta se considera que comenzó con Blade en 1998 (pese a ser un personaje poco conocido, aún para muchos lectores de comics), con X-Men en el 2000 y Spider-Man en 2002, todas con personajes de Marvel, pero producidas por distintos estudios.

The X-Men eran superhéroes poco conocidos. Más allá de la animación de 1992 y los asiduos lectores de comics, no pasaban de ser una referencia al pie de página. Marvel, por su lado, no era respetada por sus producciones cinematográficas y era conocida acaso por las caricaturas de los 60’s (y una que otra posterior).

Los intentos de Marvel por llevar sus héroes a la pantalla grande habían resultado en fracaso tras fracaso. Ni siquiera las tres últimas películas para televisión de The Incredible Hulk tuvieron un gran recibimiento, pese a que la serie de televisión sí tenía aceptación. Se produjeron filmes de Howard The Duck (1986),  Captain America (1990), The Punisher (1989) y Fantastic Four (1994), de calidad tan cuestionable que hicieron que los fans perdieran esperanzas de poder ver algún día una buena película de superhéroes de Marvel.

A principios de los 90 se comenzó a rumorar que habría una película de Spider-Man producida y dirigida por James Cameron y protagonizada por Leonardo Dicaprio. Las negociaciones no se concretaron y eventualmente Cameron inició la producción de Titanic. Asimismo, se decía que Tom Cruise podría interpretar a Iron Man, hecho que se antojaba improbable, pues el héroe era poco conocido.

En los años 90, Marvel como editorial se encontraba en una profunda crisis económica debido a un colapso en la industria del comic. Varias compañías quebraron y Marvel tuvo problemas para mantenerse a flote llegando incluso a declararse en bancarrota. Las ventas de comics se desplomaron y otras, como las de las tarjetas de colección, perdieron su mercado.

Con la aguda crisis financiera y con la intención de poder permanecer a flote, Marvel vendió los derechos de sus personajes para ser explotados en otros medios en los cuales la editorial no tenía alcance, como la televisión y el cine (pese a contar con una división propia). Como sabemos, en 2008, Marvel emergió finalmente como estudio de cine.

Todos sus personajes conocidos encontraron casa productora, desde Namor hasta Ghost Rider. Tiempo después de que las negociaciones con James Cameron y Carolco no fructificaron, la compañía Fox adquirió los derechos para hacer películas y series de televisión de Fantastic Four y X-Men (dos de las propiedades más importantes). Se optó por estos últimos para hacer el primer filme de Fox.

El director Brian Singer fue seleccionado para encabezar el proyecto. Su experiencia dirigiendo buenas cintas como Apt Pupil (con Ian McKellen, basada en la historia corta de Stephen King) y Usual Suspects (con Kevin Spacey), lo avalaron.

La producción de X-Men iba en serio, ya que se eligieron algunos actores conocidos para dar autenticidad al filme, como Ian McKellen (quien ya había trabajado con Singer, como mencionamos arriba) y Patrick Stewart. Ambos serían los protagónicos en los papeles de Magneto y Charles Xavier, respectivamente. El caso de Stewart fue particularmente bien recibido, pues era el casting favorito de muchos fans y que revistas como Wizard mencionaban desde mediados de los 90 como parte de un elenco ideal.

Por otro lado, Ray Park (Toad), Ana Paquin (Rogue) y Halle Berry (Storm) también gozaban de popularidad. El reparto lo cerraban Famke Janssen (Jean Grey), James Marsden (Cyclops), Rebecca Romijn-Stamos (Mystique), Bruce Davison (senador Robert Kelly), el luchador Tyler Mane (Sabretooth) y el entonces poco conocido Hugh Jackman (Wolverine).

Como dato curioso, fue con X-Men que inició la racha de cameos fílmicos de uno de sus cocreadores, Stan Lee (quien ya había aparecido en algunas producciones).

El otro creador de Marvel, Jack Kirby, había fallecido en 1994 por lo que no tuvo la oportunidad de ver el alcance mundial que lograrían sus creaciones.

Steve Ditko, cocreador de Spider-Man y Doctor Strange no deseaba saber nada del asunto y se negó a tener participación con Spider-Man y Doctor Strange desde que dejó Marvel a finales de los años 60 (pese a ello, aún creó héroes para Marvel años después, como Speedball y Squirrel Girl).

En cuanto a la música de X-Men, se optó por uno de los compositores y productores de mayor renombre en la industria, Michael Kamen, conocido por cintas como Highlander (El inmortal), Lethal Weapon (Arma mortal), Die Hard (Duro de matar), The Iron Giant (El gigante de hierro), así como proyectos musicales como The Wall de Pink Floyd y conciertos de David Gilmour, Eric Clapton y Metallica, entre otros. Kamen murió a los 55 años en 2003. X-Men fue su último proyecto a gran escala, aunque en ese año también se estrenó Memento del cineasta Christopher Nolan, con la música de Kamen. Para la promoción de X-Men, se hacía un juego de palabras con el nombre del compositor, presentándolo como Michael K-Men.

Contra los pronósticos, X-Men tuvo una gran acogida por el público y la crítica, asegurando una segunda parte. Pese a contar con poco presupuesto, la película tiene una gran realización, circunstancia que obligó al equipo a centrarse en la historia y desarrollo de personajes. Pare ello, los actores fueron parte importante y con el tiempo llegaron a la conclusión que este tipo de cintas los ponían en una nueva plataforma mundial con lo que podían llegar a cotizarse y hacerse de buena reputación, además de generar grandes ganancias. Eventualmente, actores de gran renombre buscarían integrarse a películas de superhéroes.

Cimentado en el realismo del holocausto de la Segunda Guerra Mundial y el racismo de todas las épocas, X-Men es un relato creíble y con el que la mayoría de los individuos podría identificarse. Buenas actuaciones, personajes empáticos y una estupendo producto dieron cauce a todo un género fílmico que aún persiste y que, como X-Men, tiene poco más de dos décadas de ser popular.

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Iñigo Pérez

Casi 25 años en medios de comunicación, fanático del comic (desde antes de que fueran "cool"), de la música (desde cuando escucharla caminando por la calle era todo un lujo), de la televisión y del cine (desde que, para poder ver tu película favorita, tenías que grabarla de la tele con pedacitos de comerciales de Gansito o Lili Ledy).

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