DestacadasUpShow

Pink Floyd: The Wall: 40 años.

Disco doble que no puede faltar en tu fonoteca.

Son conocidos por muchos como el grupo de la canción de “De guol” y fue un grupo representativo de la juventud de nuestro país con el disco que hoy conmemora 40 años: The Wall de Pink Floyd.

The Wall no es una canción como tal, es un álbum doble conceptual creado en la mente de Roger Waters que habla acerca de un personaje ficticio llamado “Pink”, un músico que emprende un ascenso inusitado hasta convertirse en un líder fascista. Se exploran temas como las relaciones humanas en varios niveles. La placa habla de manera casi biográfica y es un reflejo de tiempos duros en la historia que culminaron con la detonación de dos bombas de hidrógeno.

Cimentado en la Segunda Guerra Mundial y el sinsentido de la misma, miles de jóvenes perdieron a sus padres y debieron crecer sin guía, sin afecto y a la deriva. Esa fue la generación del rock, los que se rebelaron contra todo lo establecido y que hacían denuncias por medio de la música.

Pink debe entender por qué debe crecer sin un padre, que le fue arrebatado por el gobierno y sacrificado. Como consecuencia, los sistemas educativos represores son los encargados de dar rumbo a los niños. Frialdad, dolor, dureza y crueldad se convirtió en el pan de cada día.

El desarrollo del individuo también es poco favorable: relaciones insanas con la madre, las esposas y la sociedad en sí, son sólo algunas de las consecuencias a pagar.

Pink de alguna manera logra abrirse camino y se convierte en líder de opinión por medio de su música, misma que utiliza para llegar a más y más gente. Se transforma en una estrella de rock con ideología peligrosa, sin una balanza moral ni afectiva, como muchos de nuestros líderes mundiales.

 

La autodestrucción cambia polaridad y se vuelca contra la sociedad; la víctima se convierte en victimaria y abusará de quienes tenga posibilidad. Mas no siempre las acciones quedan sin castigo y al final, deberá ser juzgado por una sociedad que nunca dejó de ser implacable. El “orden” se restaura y el status quo regresa a su punto original (incluso lo podemos escuchar pues la última canción del disco 2, “Outside The Wall”, se corta sin aviso y es con la que inicia el primer disco, en el mismo fragmento donde se quedó en una especie de loop interminable).

El arte del material fue el primero desde el disco debut en no ser realizado por Storm Thorgerson y su estudio Hipgnosis. Waters prescindió de él también en el siguiente, The Final Cut, pero Thorgerson regresaría para hacer el arte en A Momentary Lapse of Reason, primer material sin Waters.

 

En cuanto a su estructura musical, The Wall es una historia continua, la mayoría de las canciones van ligadas una a la otra al estilo del rock progresivo. Son 26 canciones en un lapso de 80 minutos que estaban divididos en cuatro lados (dos por cada disco de vinil). Esto se redujo a la mitad en los compactos.

The Wall contiene varios clásicos de Floyd que no necesariamente llegaron a las listas de popularidad y que han sido reconocidas con el tiempo, como Comfortably Numb, In The Flesh, Run Like Hell y Mother, entre otras.

La que sí fue programada en estaciones de radio es Another Brick in the Wall Part II, composición dividida en tres segmentos que aparecen en distintos momentos del disco. Sin embargo, la que escuchamos normalmente en las estaciones y canales inicia con The Happiest Days Of Our Lives y la distinguimos por el sonido del helicóptero.

 

Como la mayoría del material de Floyd, The Wall no habla del amor (directamente) y algunos tracks se malinterpretan, como Mother, que no es un himno al amor maternal, sino un reclamo velado de un individuo que es incapaz de actuar en la sociedad, producto de la sobreprotección.

Podemos leer horas y horas de este disco que es, sin duda, uno de los más representativos del rock, como la gira que se montó como promoción y las tribulaciones que trajo sobre la banda, llevándolos prácticamente a la quiebra. O bien, que el proceso de composición y grabación fue otro gran punto de tensión entre Waters y el resto de los integrantes y que llevó a la salida del líder desatando una serie de litigios que duraron años. También generó una película dirigida por Alan Parker en 1982. Como sea, The Wall es uno de los momentos históricos de la música y este 2019 cumple 4 décadas de haber sido estrenado.

Iñigo Pérez

25 años en medios de comunicación, seguidor del comic (desde antes de que fueran "cool"), de la música, de la televisión y del cine. El arte se expresa de muchas formas. Sólo tienes que descubrir la tuya.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Back to top button