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Estamos perdiendo la carrera contra el reloj: ONU

A cuatro años de su adopción, el reporte señala avances en algunas áreas, como la reducción de la pobreza extrema, la inmunización generalizada, la disminución de las tasas de mortalidad infantil y el aumento del acceso de las personas a electricidad, pero esos avances son demasiado lentos.

La respuesta mundial para erradicar la pobreza y proteger el medio ambiente plasmada, en la Agenda 2030, “no es suficientemente ambiciosa”, asegura el Secretario General en su informe anual sobre el estado del cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. El informe, que examina los avances o retrocesos de los 193 países que integran las Naciones Unidas, muestra una visión global.

Estas son las seis cosas que hay que saber sobre el estado del cumplimiento de algunos de los Objetivos clave.

Cambio climático

Con el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, el calentamiento global está avanzando a un ritmo más rápido que el anticipado y “sus efectos son claramente percibidos a lo largo y ancho del mundo”.

La meta recogida en la Agenda 2030 acordada por los líderes mundiales es mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC y si posible en 1,5ºC. El aumento promedio mundial es ya de 1ºC por encima de los niveles preindustriales, pero si no se hace lo suficiente, la temperatura continuará creciendo de forma insostenible y puede exceder los 3ºC a finales de siglo.

La pobreza extrema

Continúa disminuyendo aunque de forma lenta, de tal manera que el mundo no está en camino de alcanzar la meta de reducir para 2030 a menos del 3% el número de personas en el mundo que se encuentran en esta situación. Es más probable que el porcentaje este alrededor del 6%, aproximadamente 420 millones de personas, una tendencia de “grave preocupación”, según el titular de la ONU.

Las guerras y los desastres naturales son una de las causas de esta desaceleración. En la región de Oriente Medio, la pobreza estaba por del bajo del 3%. Sin embargo, el conflicto en Siria y en Yemen han elevado la pobreza en la región y han dejado a muchas personas con hambre y sin hogar. También ha aumentado en América Latina.

El hambre

Se calcula que 821 millones de personas estaban desnutridas en 2017, frente a los 784 millones que sufrían esa condición en 2015. Es decir, una de cada nueve personas no tiene suficiente que comer. África permanece como el continente con la mayor prevalencia de desnutrición, con unos 256 millones de personas afectadas o un quinto de la población global del planeta.

La inversión pública en la agricultura está en declive, una tendencia mundial. El Secretario General ha declarado que esta tendencia debe revertirse: “Los productores de alimentos a pequeña escala y las familias campesinas necesitan con urgencia mucho más apoyo y una inversión en infraestructura y tecnología para crear una agricultura sostenible”. El mundo en desarrollo se encuentra afectado de manera severa por esta ausencia de inversión. La cuota de participación de los productores de alimentos a pequeña escala en los países de África, Asia y América Latina varía entre el 40% y el 85% frente al 10% por ejemplo en Europa.

Salud

Se estima que 303.000 mujeres en todo el mundo murieron debido a complicaciones del embarazo y el parto en 2015, la mayoría en el África subsahariana. Sin embargo, los avances se han estancado o no está sucediendo lo suficientemente rápido para abordar otras enfermedades importantes, como la malaria y la tuberculosis. Además, al menos la mitad de la población mundial, es decir, unos 3500 millones de personas, no tiene acceso a servicios de salud esenciales.

“Se requieren esfuerzos concertados para lograr la cobertura universal de salud y su financiación, así como para hacer frente a la creciente carga de enfermedades no transmisibles, incluida la salud mental”, explica el titular de la ONU.

Igualdad de género

Persiste la violencia de género. En todo el mundo, alrededor de una quinta parte de las mujeres de 15 a 49 años sufrieron algún tipo de violencia física o sexual en los últimos 12 meses. La prevalencia es más alta en los 47 países más pobres del mundo, un grupo al que las Naciones Unidas denominan Países Menos Desarrollados.

Además, siguen siendo bajos los niveles de participación política, científica, cultural y tecnológica de las mujeres. Todo ello, está socavando los esfuerzos para alcanzar objetivos de la Agenda 2030 relativos a este capítulo.

Empleo

Los expertos coinciden en que un crecimiento económico que incluya a todos los sectores de la sociedad y sea sostenible puede impulsar el progreso y generar los medios para alcanzar la Agenda 2030. A nivel mundial, la productividad laboral ha aumentado y el desempleo ha vuelto a los niveles vistos antes de la crisis financiera de 2008. Sin embargo, la economía mundial está creciendo a un ritmo más lento y los jóvenes tienen tres veces más probabilidades de estar desempleados que los adultos.

 

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